
Cómo conservar las lentes de contacto
Conservar las lentes de contacto es una práctica fundamental para asegurar su eficacia, duración y proteger la salud ocular.
Las lentes requieren, de hecho, cuidados específicos: Necesitan ser:
- sumergidas solo en soluciones adecuadas, evitando contaminaciones y garantizando la higiene;
- guardadas en recipientes específicos, donde mantener el líquido siempre limpio, porque cambiar regularmente la solución ayuda a prevenir infecciones oculares;
- conservadas en un ambiente seco y cerrado, lejos de fuentes de suciedad y bacterias.
Veamos, entonces, cómo conservar correctamente las lentes de contacto para asegurar un rendimiento óptimo y proteger la salud de los ojos.
1. Limpiar las lentes de contacto
Como hemos dicho, mantener tus lentes de contacto en condiciones óptimas es fundamental para una visión clara y la salud de tus ojos.
Aquí están los pasos fundamentales:
- lávate las manos;
- comienza siempre por el mismo ojo;
- limpia inmediatamente las lentes reutilizables;
- desecha las lentes diarias desechables;
- evita el agua del grifo.
Asegúrate siempre de haberte lavado bien las manos y que estén secas antes de comenzar cualquier operación de limpieza. Este paso fundamental reduce el riesgo de contaminación y asegura un ambiente higiénico para tus lentes.
Cuando se trata de poner o quitar las lentes, adopta siempre una rutina precisa. Comienza siempre por el mismo ojo. Este simple truco reduce el riesgo de intercambiar las lentes, garantizando que cada una se use en su ojo designado.

Después de quitar las lentes de contacto, es crucial limpiarlas inmediatamente, especialmente si son reutilizables. Para las lentes diarias desechables, la práctica es, en cambio, desecharlas, evitando su reutilización. La limpieza oportuna reduce la acumulación de depósitos y bacterias, preservando la claridad visual y la salud de los ojos.
Una advertencia importante al limpiar las lentes de contacto o el estuche porta lentes es evitar el uso de agua del grifo. El agua corriente podría, de hecho, contener impurezas dañinas que corren el riesgo de contaminar o dañar las lentes, causando potenciales infecciones o lesiones oculares.
Como alternativa, opta siempre por una solución desinfectante específica, diseñada para garantizar una limpieza eficaz sin comprometer la seguridad.
2. Usar la solución salina
Mantener tus lentes de contacto en condiciones óptimas es un paso fundamental para asegurarte una visión impecable y ojos sanos. Por ello, te recomendamos el uso de la solución salina para la conservación de tus valiosas lentes.
La elección de un producto específico y adecuado para tus lentes es crucial para garantizar la máxima eficacia en la desinfección y limpieza diaria. Y para maximizar la eficacia de tu rutina de cuidado de lentes, es recomendable cambiar la solución desinfectante cada día. Esta práctica garantiza una limpieza óptima, evitando la acumulación de bacterias y depósitos que podrían comprometer tu visión y la salud ocular a largo plazo.

Recuerda, además, no dejar nunca las lentes de contacto en el estuche por más de 24 horas. Este límite de tiempo es crucial para prevenir la proliferación de bacterias.
No nos cansamos de recordarte que evites absolutamente el uso de agua del grifo o agua destilada para limpiar o desinfectar las lentes de contacto. Estos tipos de agua pueden contener impurezas o no tener las propiedades desinfectantes necesarias para proteger los ojos. La solución salina, formulada específicamente, es, en cambio, la única opción segura y eficaz para el cuidado de tus lentes.
3. No olvides lavar el estuche para lentes
Si preservar al máximo tus lentes de contacto es fundamental para una visión nítida y para la salud de tus ojos, a menudo se pasa por alto la importancia de lavar regularmente el estuche para lentes.
Asegúrate de lavarlo con cuidado después de cada uso. Utilizando solución salina o el líquido desinfectante específico. Limpia cuidadosamente el estuche, frotándolo con cuidado para eliminar cualquier residuo.
Un estuche para lentes limpio no solo reduce el riesgo de contaminación de las lentes, sino que también mantiene un ambiente óptimo para su conservación. Recuerda, por tanto, que limpiar el estuche para lentes debe ser parte habitual de tu rutina diaria, al igual que lavarte las manos antes de tocar las lentes.
Además de garantizar la limpieza regular del estuche, es importante ser consciente de cómo desechar correctamente las lentes de contacto usadas. No las tires en el cubo de basura normal ni en los lavabos, ya que podrían contribuir a la contaminación ambiental.
Existen programas específicos de reciclaje para lentes de contacto, ofrecidos por algunas empresas y clínicas ópticas. Consulta con tu óptico local o visita sitios web dedicados para descubrir dónde puedes entregar las lentes usadas de manera responsable. De esta forma también contribuirás a preservar el ecosistema que nos rodea.
Y si quieres saber más sobre cómo conservar las lentes de contacto, te recomendamos leer nuestro artículo sobre qué hacer si se te ha acabado el líquido de las lentes, en el que queremos proporcionarte más información necesaria para cuidar tus lentes de la mejor manera posible.






