
Graduación incorrecta de las gafas: síntomas
La graduación incorrecta de las gafas es causa de molestias visuales o percepciones de visión distorsionada.
La corrección con lentes graduadas adecuadas a las propias necesidades es, de hecho, fundamental para garantizar una visión nítida y cómoda. Pero cuando se eligen gafas con la graduación incorrecta, las molestias y los trastornos no tardan en manifestarse.
A veces el error de graduación se manifiesta de forma evidente desde el principio. En otros casos provoca molestias que aparecen después de algunos días, con verdaderos malestares, como dolores de cabeza frecuentes o una sensación constante de fatiga ocular.
En estos casos es conveniente preguntarse si las gafas que llevamos desde hace tiempo aún tienen una graduación adecuada a nuestra necesidad o si requieren un cambio en el poder dióptrico.
Para ayudarte a enfrentar mejor el problema, en este artículo exploraremos los síntomas de una graduación incorrecta en las gafas y te explicaremos qué hacer para acabar con esta molestia.
1. Visión borrosa
Si notas una visión borrosa o molestias visuales mientras usas las gafas, podría deberse a una graduación incorrecta de las gafas. Este problema puede manifestarse con varios síntomas, que es importante reconocer para poder actuar correctamente.

Puede manifestarse una baja nitidez: los objetos pueden aparecer borrosos tanto de cerca como de lejos, creando incomodidad y fatiga visual.
Uno de los síntomas asociados a esta condición es también la fatiga, especialmente después de períodos de lectura o trabajo en el ordenador.
La graduación incorrecta puede deberse a varios factores, entre ellos cambios en la vista con el tiempo, errores en la prescripción de las gafas o problemas en la centración de las gafas. También la centración incorrecta de las gafas puede, de hecho, influir en la posición correcta de las lentes frente a los ojos, causando distorsiones en la visión.
En este caso, el primer paso a seguir es consultar a un óptico o un oftalmólogo para una evaluación precisa de la vista. Ellos pueden determinar si la graduación de las gafas es correcta o si es necesario hacer ajustes. Además, una correcta centración de las gafas es esencial para asegurar que las lentes estén colocadas correctamente frente a los ojos, respetando la distancia entre las pupilas.
Solo así puedes garantizarte una visión clara y cómoda, evitando esfuerzos excesivos de la vista, que con el tiempo generan molestias como dolores de cabeza, cervicales y bajo rendimiento en las actividades diarias.
2. Fatiga ocular
Si sufres de fatiga ocular, podría haber llegado el momento de examinar si tienes una graduación incorrecta en tus gafas.
La fatiga visual es, de hecho, uno de los principales síntomas que indica una corrección visual inadecuada. Para aclarar, te explicaremos cómo se manifiesta y cómo afrontarla.
- Visión distorsionada: si la graduación de tus gafas no es correcta, los objetos pueden aparecer borrosos o distorsionados. Este esfuerzo constante para enfocar puede llevar a la fatiga ocular.
- Cefalea: el uso de gafas con graduación incorrecta puede causar dolores de cabeza frecuentes, ya que tu cerebro trabaja duro para intentar compensar la visión distorsionada.
- Sensación de cansancio: los ojos deben trabajar más para ver claramente, provocando una sensación general de cansancio y fatiga.
- Dificultad para concentrarse: una graduación incorrecta de las gafas puede dificultar la concentración en tareas como la lectura o el trabajo en el ordenador, llevando a una disminución de la productividad.

Si te encuentras en estas condiciones necesitas remedios para la fatiga ocular.
Las soluciones pueden ser múltiples, desde ajustar la iluminación del área de trabajo hasta pausas regulares para dar descanso a los ojos. En general, siempre es importante limitar el tiempo que se pasa frente a la pantalla e hidratar los ojos con lágrimas artificiales cuando los sentimos demasiado secos. Pero no es todo, también hay que prestar atención a la calidad del aire en el espacio donde trabajamos. Tratemos de cambiarlo a menudo y de no estar en ambientes excesivamente calurosos.
Luego, obviamente, dadas todas estas condiciones, la atención se dirige a las gafas. Aunque las uses desde hace años, su graduación podría estar ya incorrecta. Por lo tanto, un control de los ojos es indispensable para verificar que no sea necesario cambiar las lentes.
Solicitar una visita a un profesional del sector óptico puede ayudarte a resolver estos problemas. Una evaluación precisa te permitirá, de hecho, determinar si tus gafas tienen una graduación incorrecta y si es necesario hacer modificaciones.
Por eso te recomendamos buscar la asistencia de un profesional sin esperar demasiado.
Tu vista merece la máxima atención y cuidado, y resolver problemas causados por una graduación incorrecta de las gafas puede traer un beneficio general considerable.






